jueves, 19 de marzo de 2009

La Memoria

Hay canciones que me gustan, miles que no quiero olvidar, otras que me divierten, muchas que me hacen pensar y algunas que me emocionan. Además de hacer todo eso, esta canción es una de las pocas, que siempre que termino de escucharla me doy cuenta que tengo los ojos vidriosos y llenos de gotitas saladas.

Los viejos amores que no están,
la ilusión de los que perdieron,
todas las promesas que se van,
y los que en cualquier guerra se cayeron.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

El engaño y la complicidad
de los genocidas que están sueltos,
el indulto y el punto final
a las bestias de aquel infierno.

Todo está guardado en la memoria,
sueño de la vida y de la historia.

La memoria despierta para herir
a los pueblos dormidos
que no la dejan vivir
libre como el viento.

Los desaparecidos que se buscan
con el color de sus nacimientos,
el hambre y la abundancia que se juntan,
el mal trato con su mal recuerdo.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

Dos mil comerían por un año
con lo que cuesta un minuto militar
Cuántos dejarían de ser esclavos
por el precio de una bomba al mar.

Todo está clavado en la memoria,
espina de la vida y de la historia.

La memoria pincha hasta sangrar,
a los pueblos que la amarran
y no la dejan andar
libre como el viento.

Todos los muertos de la A.M.I.A.
y los de la Embajada de Israel,
el poder secreto de las armas,
la justicia que mira y no ve.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

Fue cuando se callaron las iglesias,
fue cuando el fútbol se lo comió todo,
que los padres palotinos y Angelelli
dejaron su sangre en el lodo.

Todo está escondido en la memoria,
refugio de la vida y de la historia.

La memoria estalla hasta vencer
a los pueblos que la aplastan
y que no la dejan ser
libre como el viento.

La bala a Chico Méndez en Brasil,
150.000 guatemaltecos,
los mineros que enfrentan al fusil,
represión estudiantil en México.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

América con almas destruidas,
los chicos que mata el escuadrón,
suplicio de Mugica por las villas,
dignidad de Rodolfo Walsh.

Todo está cargado en la memoria,
arma de la vida y de la historia.

La memoria apunta hasta matar
a los pueblos que la callan
y no la dejan volar
libre como el viento.

Es mucho más lindo si lo escuchan a Leon Gieco acá.

10 comentarios:

Nono dijo...

Si, temazo... ideal para tocar con la guitarra en altas horas de la noche, cuando ya pinto el bajon...

Kitty Wu dijo...

Precioso Pable!!pero no te acostumbres a homenajear, me gusta mas cuando escrbis todo vos,jeje
Beso!

Cecilia dijo...

Muy Bueno. No pude creer que todos los libros que tenes como favoritos en tu perfil son exactamente los mismos que adoro! SALUDOS

Florci dijo...

Nunca lo había escuchado, gracias por el dato!

Saludos

Eme dijo...

Temazo por todo lo que contiene,tanta historia,tanto dato,tanta poesia,tanta gente
Un beso Pable

Arlequincita ( Arle, para los amigos) dijo...

Ahhh Pable qué belleza! Gracias!

Smuack Smuack (sábado / Domingo)

Pable dijo...

Nono: gracias
Kitty: Ud me pide que yo intente coordinar alguna idea ¿No se dió cuenta que eso es imposible?
Cecilia: Placer tenerla acá. Imagino lindas charlas literarias.
Florci: Me alegro que le haya gustado o que empiece a escucharlo.
Eme: Usted es poesía (Y además toca el violín)
Arlequíncita: Gracias x sus palabras (Y sobre todo por sus besos)

Allek dijo...

intenresantes palabras..
pasre mas seguido..
un abrazo..

Fran dijo...

Temazo! Sin duda de los que más pegan, pero este tema llega por las injusticias, por la importencia y tristeza que da saber que cada una de las palabras que dice es cierta.

Apenas lo escucho me es inevitable pensar en la dictadura, en las Malvinas y en toda las cosas que tuvo que vivir tanta gente.

Saludos Pable

Pable dijo...

Allek: Puede usted venir cuando quiera. La entrada es gratis..
Fran: Es inevitable pensar en los que no están, en los sueños que nos robaron y cuando fue que la risa se nos extravió