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jueves, 24 de noviembre de 2016

Calidad y cantidad

No se enamoró de ella, sino de su sombra.

La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga.



Alejandro Jodorowsky

martes, 11 de junio de 2013

La invitación

No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansias, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de su corazón.

No me interesa la edad que tengas. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños o por la aventura de estar vivo.

No me interesa saber que planetas están en la cuadratura de tu Luna. Quiero saber si has llegado al centro de tu tristeza, si las traiciones de la vida te han abierto o te han marchitado y cerrado por miedo a nuevos dolores.

Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mio o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de manos y pies sin que tu prudencia nos llame a ser cuidadosos, a ser realistas, a recordar las limitaciones propias de nuestra condición humana.

No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si puedes desilusionar a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación de la traición y no traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ver la belleza, incluso cuando cada día no sea hermoso, y si puedes hacer que tu vida surja de su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mio, y no obstante pararte a la orilla de un lago y gritarle a la luna plateada... ¡Sí!

No me interesa saber donde vives o cuanto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y de desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario para alimentar a tus hijos.

No me interesa saber a quien conoces ni como llegaste aquí. Quiero saber si te pararas en el centro del fuego conmigo sin rehuir.

No me interesa dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.

Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo y si verdaderamente te agrada tu compañía en momentos de vacío.



Oriah Mountain Dreamer
Sabio de una tribu norteamericana.

Especiales gracias a la página de Jakurri


miércoles, 18 de julio de 2012

Por saberte revolví la noche

Juro que no le pedí nada, que no le rogué y que no se me ocurrió en ningún momento insistirle ni exigirle nada.

Juro que apenas si me animé a espiarla. 

Juro que espié su pelo caer graciosamente sobre su rostro.

Juro que caí rendido ante su mirada de ojos claros que se escondía tras la caída graciosa de su pelo.


Juro que la vi descruzar sus piernas largas. Y también que, debo confesarlo, en ese momento dejé de ver sus ojos claros (nunca pude descifrar con exactitud el color de sus ojos)


Juro que la ví avanzar hacia mi, con sus piernas largas, moviéndose lentamente. Imponente. Sensual. Desafiante. Podría haber huido, es cierto, pero su pelo, su mirada, sus ojos claros, sus piernas largas y su movimiento volvieron a cautivarme.

—No te ilusiones —me dijo, poniendo sus labios cerca de mi oreja—. Yo nunca, pero nunca... voy a extrañarte.











Juro que me desperté.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Te quiero a las diez de la mañana

Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?



Jaime Sabines

martes, 22 de noviembre de 2011

Alrededor no hay nada

El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas,
el menisco, la aorta, las varices.

La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura,
los cabellos, el coxis, las orejas,
los nervios, la matriz, la dentadura.

Las encías, las nalgas, los tendones,
la rabadilla, el vientre, las costillas,
los húmeros, el pubis, los talones.

La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria, alrededor no hay nada


Joaquin Sabina

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Unplugged

Amaneceres, ideas, preguntas, ganas, nubes, camino, pasajes, mochila, libros, bolsa de dormir, zapatillas, carpa, ruta, estacas, yerba, ojotas, sonrisas, estrellas, bombilla, perros, mantas, linterna, soles, micros, sogas, inquietudes, mandarinas, (a)brazos, sombras, perspectivas, risas, broches, flores, lunas, besos, mates, sueños.

Viajar para explorar.

Viajar para descubrir.

Viajar para conocer (nos).

Viajar para interpretar los pasos de quienes estuvieron antes.

Viajar por y para dejar las huellas propias.

Para viajar con vos....


martes, 30 de agosto de 2011

A veces...

...me pasa que necesito escucharte.
A veces me pasa que quiero saber como estás.
A veces me pasa que no sé si escribirte.
A veces me pasa que me miro al espejo y no me veo.
A veces me pasa que, a lo mejor, así es mejor.
A veces me pasa que no sé que escribirte.
A veces me pasa que necesito que me digas una palabra de aliento.
A veces me pasa que el frío me hiela los huesos, entonces me concentro, cierro los ojos y puedo sentir tus brazos rodeándome.
A veces me pasa que te recuerdo y sonrío.
A veces me pasa que pienso en todo lo que va a venir.
A veces me pasa que no se que me pasa.
A veces me pasa que quiero decirte "Adelante con todo".


Siempre, pero siempre me pasa recordar que te quiero mucho.

jueves, 30 de junio de 2011

Puedo ver y decir y sentir: algo ha cambiado.

Una de las voces femeninas más atractivas que he escuchado. Una sensibilidad increible. Inmensamente preciosa.



Maria Gabriela Epumer

(1 agosto 1963 - 30 junio 2003)

martes, 8 de marzo de 2011

lunes, 24 de enero de 2011

Este cielo de enero trajo una amapola en forma de nube...

Divididos empezó el año a puro rock, desde luego que el sábado estuve ahí, en el teatro de Flores. Cuando pienso que ya no pueden sorprenderme, que no hay nada que pueda partirme la cabeza, estos 3 tipos se despachan con un show del carajo, haciendo versiones de Voodoo Child, Light My Fire y Sucio y Desprolijo, realmente, alucinantes.

Me hacen emocionar (y mucho) cuando cantan temas como Virna Lisi o Crua-Chan, mostrandome que la mística de Sumo permanece intacta (aunque hayan pasado más de 23 años del adiós)

A continuación la lista de temas...

El mantecoso
Capo Capón
Alma de budín
Buscando un angel
Cosas de baboon
La ñapi de mamá
Tanto anteojo
Voodoo Chile
Sábado
Spaghetti del rock
Pepe Lui
Par Mil
Light my fire
TV Caliente (Virna Lisi)
Hombre en U
Perro funk
Azulejo + Camarón bombay + fin de Azulejo
Paraguay
Paisano de Hurlingham
Rasputín
Sucio y desprolijo
El 38
Amapola del 66
Ala Delta
Crua Chan
Basta fuerte


Ah, por si esto fuera poco, una morocha de ojitos claros me regaló una remera de Divididos.

Proximamente fotos
(De la morocha, claro)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Digale NO a la cañita pescadora

Brinden
Coman vitél toné
Rian a carcajadas
Hagan lo que quieran hacer, y no se arrepientan
Coman ensalada rusa
Brinden
Sonrian
Salgan
Diviértanse
Emborrachense
Festejen
Saquense fotos
No tiren muchos cohetes
Brinden de vuelta
Abracen a sus amigos y a la gente que quieran (Y diganle que los quieren)
Vuelvan a brindar
Fumen (si tienen ganas)
Escuchen música
Canten
Reciten villancicos (?)
Coman pan dulce, nueces y algunas avellanas...
Pasen una hermosa noche
Que todos sus días sean días de fiesta
En fin....
SEAN FELICES (Creo que de eso se trata todo)
Y que el 2011 nos encuentre más unidos que dominados...

martes, 23 de noviembre de 2010

Una noche más ya no voy a dormir en tus brazos

Hoy, al igual que muchas otras veces, me toca agradecer.

Agradecer algo que, en primera instancia y para muchos de ustedes, puede resultar irrelevante y superfluo, pero que para mí es bonito, trascendental y profundo (Quizás no en ese orden)

Entre tanto egoísmo, entre tanta soledad amuchada, entre tanta sociedad ciega es, al menos agradable, verse reflejado en otra mirada. Así que no solo quiero reconocer ese gesto bonito, sino otro un poco más íntimo.

Desde este pequeño espacio intento retribuir de algún modo a aquellas personas que me permitieron dormir junto a ellas. Personas que, como si fueran guerreros se sacaron su escudo y su armadura delante mio, para hacer algo tan simple y tan profundo como dormir, ya sea en una cama, en un sillón, en un colchón, en el pasto, en una hamaca paraguaya, en cualquier rodado, en una silla, en el piso, en una estación de micros, en el banco de un parque o simplemente uno arriba del otro.

Como dice mi amiga Malena, son personas que nos rescatan, aunque sea temporariamente, del naufragio de todos los días.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Un día después (después de vos) crucé los dedos...

Debo y quiero confesar que me seduce mucho más un comentario inteligente que un escote abultado.

lunes, 26 de julio de 2010

La noche

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.


Eduardo Galeano
(De "El libro de los abrazos")

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿De qué hablamos cuando hablamos...?

Hablo de esfuerzo de verdad. Hablo de dormir cuatro horas por día y a veces de no dormir. Hablo del olor que tiene las madrugadas cuando tomábamos mates. Hablo de discusiones inteligentes e interesantes de autores diversos y de temas diferentes. Hablo de explicarte temas mientras viajábamos en el tren. Hablo de esperarse mientras el otro rendía. Hablo de esperarse mientras el otro cursaba. Hablo de aprender a hacer silencios. Hablo de respeto. Hablo de dolores de cuello. Hablo de dolores de espalda. Hablo de hacerme resúmenes. Hablo de estar incondicionalmente. Hablo de abrazos. Hablo de confiar siempre en el otro. Hablo de exigirnos cada vez mas.


Hablo de concentrarnos. Hablo de focalizar. Hablo de tener metas. Hablo de lo importante de seguir esas metas, pero disfrutando el ir. Yo voy por ir, no (exclusivamente) por llegar. Hablo de generosidad. Hablo de altruismo. Hablo de compañerismo. Hablo de Antoine de Saint-Exúpery. Hablo de cuidarnos. Hablo de jazz. Hablo de Silvio Rodriguez. Hablo de Cortázar. Hablo de Sobre héroes y tumbas. Hablo de un árbol de moras. Hablo de Luca y de Sofys. Hablo de una hamaca paraguaya. Hablo de un viaje al norte. Hablo de Colonia. Hablo de esferas centelleantes. Hablo de las gotas de la lluvia. Hablo del lagarto blanco. Hablo de Galeano. Hablo de una flor amarilla.


Hablo de risas, hablo de que estas lejos pero estas cerca, hablo de ir al Británico (¿Acaso hay una café con leche mas rico que ese?) Hablo de leer en El Parque. Hablo de fotocopias. Hablo de apuntes. Hablo de libros. Hablo de marcadores. Hablo de cuadros sinópticos. Hablo de parciales. Hablo de recuperatorios. Hablo de finales. Hablo de trabajos prácticos. Hablo de entregas. Hablo de resaltadores. Hablo de monografías. Hablo de encuestas. Hablo de trabajos de campo.


Hablo de esperas. Hablo de uñas carcomidas. Hablo de nervios. Hablo de gastar las suelas. Hablo del tiempo que no pasa.

Hablo de una nota. Hablo de un abrazo interminable. Hablo de huevos. Hablo de talco. Hablo de harina. Hablo de agua. Hablo de satisfacción. Hablo de alegría. Hablo de armonía. Hablo de brindis.



¿Te diste cuenta que hablo de vos?
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¡¡¡FELICITACIONES LICENCIADA!!!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Informe del cielo y del infierno

A ejemplo de las grandes casa de remate, el Cielo y el Infierno contienen en sus galerías hacinamientos de objetos que no asombrarán a nadie, porque son los que hay en las casas del mundo. Pero no es bastante claro hablar sólo de objetos: en esas galerías también hay ciudades, pueblos, jardines, montañas, valles, soles, lunas, vientos, mares, estrellas, reflejos, temperaturas, sabores, perfumes, sonidos, pues toda suerte de sensaciones y de espectáculos nos depara la eternidad.

Si el viento ruge, para ti, como un tigre y la paloma angelical tiene, al mirar, ojos de hiena, si el hombre acicalado que cruza por la calle, está vestido de andrajos lascivos; si la rosa con títulos honoríficos, que te regalan, es un trapo desteñido y menos interesante que un gorrión; si la cara de tu mujer es un leño descascarado y furioso: tus ojos y no Dios, los creó así.

Cuando mueras, los demonios y los ángeles, que son parejamente ávidos, sabiendo que estás adormecido, un poco en este mundo y un poco en cualquier otro, llegarán disfrazados a tu lecho y, acariciando tu cabeza, te darán a elegir las cosas que preferiste a lo largo de tu vida. En una suerte de muestrario, al principio, te enseñarán las cosas elementales. Si te enseñan el sol, la luna o las estrellas, los verás en una esfera de cristal pintada, y creerás que esa esfera de cristal es el mundo; si te muestran el mar o las montañas, los verás en una piedra y creerás que esa piedra es el mar y las montañas; si te muestran un caballo, será una miniatura, pero creerás que ese caballo es un verdadero caballo. Los ángeles y los demonios distraerán tu ánimo con retratos de flores, de frutas abrillantadas y de bombones; haciéndote creer que eres todavía niño, te sentarán en una silla de manos, llamada también silla de reina o sillita de oro, y de ese modo te llevarán, con las manos entrelazadas, por aquellos corredores al centro de tu vida, donde moran tus preferencias. Ten cuidado. Si eliges más cosas del Infierno que del Cielo, irás tal vez al Cielo; de lo contrario, si eliges más cosas del Cielo que del Infierno, corres el riesgo de ir al Infierno, pues tu amor a las cosas celestiales denotará mera concupiscencia.

Las leyes del Cielo y del Infierno son versátiles. Que vayas a un lugar o a otro depende de un ínfimo detalle. Conozco personas que por una llave rota o una jaula de mimbre fueron al Infierno y otras que por un papel de diario o una taza de leche, al Cielo.


Silvina Ocampo

(De "La furia", 1959)

viernes, 23 de octubre de 2009

Nadie me enseñó como sentir (Kurosawa)

Existe una relación apasionante entre la memoria y la continuidad de la existencia. Si bien no podemos recordar exactamente todo lo que paso (en cuyo caso, nos pasaría como a Funes, el memorioso), elegimos de forma inconsciente que cosas recordar y cuales dejar relegadas al olvido. Y como la memoria es una resistencia al devenir del tiempo, hoy me propongo recordar:

Recordaré amanecer abrazados,

recordaré la calidez de tu cuerpo,

la comodidad de tu cama.

No hubo nada que se iguale al aroma de tus besos,

no lo olvidaré jamás.

Son únicos,

mágicamente indescriptibles,

simplemente inolvidables.

martes, 1 de septiembre de 2009

Mujer que dice chau

Me llevo un paquete vacìo y arrugado de cigarrillos Republicana y una revista vieja que dejaste aquì. Me llevo los dos boletos últimos del ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, las palabras dicen cosas còmicas. También me llevo una hoja de acacia recogida en la calle, la otra noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como una ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te ví y ése fue el día en que empezó la suerte.


Me llevo el gusto del vino en la boca. (Por todas las cosas buenas, decíamos, todas las cosas cada vez mejores, que nos van a pasar).


No me llevo ni una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas (no estaba nunca dormida, nunca). Y un asombro por todo esto que ninguna carta, ninguna explicación, pueden decir a nadie lo que ha sido.


Eduardo Galeano
(De "Vagamundo", 1973)

Es lindo leerlo, pero más bonito aún es escucharlo a él. Lo pueden hacer acá

miércoles, 24 de junio de 2009

Instrucciones para que una mujer sonría

No me gusta que ninguna mujer este triste y/o enojada, así que dejo estos consejos para que esté contenta:

1) Tome el teléfono mas cercano a su persona, y comuníquese con alguien que la haga (o la haya hecho) reír mucho. (Espero recuerde mi número,si no lo recuerda avíseme. Espero al menos recuerde mi nombre)

2) Mírese al espejo mas cercano y sonría. Verá reflejada en el mismo, una mujer bonita, sensible, dulce e inteligente.

3) Piense lo siguiente: "En algún lugar del mundo existe una rosa única, distinta de todas las demás, una cuya delicadeza, candor e inocencia, harán despertar de su letargo a mi alma, mi corazón y mis riñones."

4) Quizás como corolario del punto anterior, sepa que usted tiene mas que cuatro espinas para defenderse del mundo.

5) Siga sonriendo.

Si luego de hacer esto, usted esta de buen humor o al menos esboza una sonrisa, mi objetivo se habrá cumplido. En caso contrario repita los dos primeros pasos tantas veces como sea necesario.